• Español
  • english
  • Dec 04

    Manitas para “La Caixa”

    1 Bogartito2 Bogartitos3 Bogartitos4 Bogartitos5 Bogartitos(5 votos, promedio: 5.00 de 5)
    Loading ... Loading ...

    ¿Recordáis aquel post de hace un tiempo llamado “Un día rarito pero con chicha”? Pues bien. Ésta es la segunda parte. Así es, amigos y amigas, al fin conseguí el tan anhelado trabajo de manos en el anuncio (ahora sí lo puedo decir) de “La Caixa”, próximamente en los mejores salones de casa. Resulta que tras arduas negociaciones sobre salarios, horarios, días de rodaje y demás, llegamos a un acuerdo con la productora. Así que el pasado día dos de diciembre, rodamos el “espot” publicitario. Citación: a las 10:30 en tal sitio, primer piso. Llego unos diez minutillos antes y tengo un pequeño problema de comunicación con el portero del edificio: ¿Adónde vas?, me pregunta; al primer piso, contesto. Se me queda mirando en silencio, no ha sido suficiente información. Pero, ¿a qué vas?, dice. Pues a trabajar, respondo. Sigue sin ser suficiente. Lo peor es que el tipo está visiblemente medio dormido, pero es tozudo como dos mulas ciegas. Pero, ¿a qué vas?, insiste. Vamos a ver, punto uno: tómate un café. Punto dos: ¿qué pasa, que voy a entrar a matar a alguien o qué? No digo nada de eso, claro, simplemente me limito a decir: voy a grabar un anuncio. Ah, vale (titubea), ah (titubea mientras tras de mí dos tipos suben material de rodaje, ya más pistas, macho, no sé qué decirte), sí, sí, sube. Paso el control de seguridad del portero y subo al primer piso. Dos puertas. A mí nadie me ha dicho nada de dos puertas. Una está abierta. Venga: fase dos de la infiltración, menos mal que llego con cierta antelación. Un tipo habla por el móvil en el rellano. Le saludo con la mano en plan: hola, soy el modelo de manos, ¿es aquí el rodaje? Él me devuelve el saludo, medio flipando en plan: ¿quién coño eres tú y por qué me saludas? Hay que hablar, los gestos no nos sirven. Hola, digo, ¿es aquí el rodaje de “La Caixa”? No lo sabe, titubea, no, no lo sabe, titubea, eeeeeeeeehm, bueno, dice, a lo mejor en la puerta de enfrente. La cerrada. A todo esto, tras el tipo y por dentro del piso abierto, un trajín de focos, trípodes, ceferinos y demás chismes de rodaje. Claro, será enfrente, digo yo sin mucho convencimiento. Llamo. Abren. Hola, ¿soy Jaume? Me sale preguntado, sí, porque ya no sabía qué más pruebas me deparaba el destino. La esfinge de Edipo, una mariconada. Hola, Jaume, pasa, pasa. Al fin. Entro, le comento lo de que en el piso de delante hay un montón de focos, contesta que todo el primer piso está conectado. Qué gusto da cuando la gente sabe cosas. Relax, ya he llegado. Ante mí, la mesa del desayuno. Adjunto foto.

    P021209_10.43

    Me hago un café. La gloria. Empieza a aparcer gente desde el pasillo que conecta las dos partes del todo que es el primero de este edificio. Se presentan, me presento, muy buen rollo, sonrisas, amabilidad… Un diez, vamos. Es la calma antes de la tormenta. Me enseñan el set de rodaje y justo allí, ante mí, el amor de mi vida. 12.000 euros de pura pasión cinematográfica digital: la red one. Adjunto foto del momento en que nos enamoramos.

    P021209_11.11P021209_11.12

    El set de rodaje está muy bien montado… para los actores y los que trabajan tras la cámara. Me enseñan el lugar que tendré que ocupar yo durante las siguientes diez horas de rodaje. El modelo de manos suele estar puteado, pero esto va a doler.

    P021209_11.13

    Ah, que no lo veis bien. De acuerdo. Ésta es la posición del cámara, variando entre de pie y sentado, para las próximas diez horas:

    P021209_11.16

    Ésta la de los actores, Ariadna y Abel, esos pequeños cabroncetes:

    P021209_11.12_[02]P021209_13.48

    Por último, ésta va a ser MI postura, con leves variantes para hacer cuadrar el tema de las manos, durante las próximas diez horazas:

    P021209_14.43

    P021209_14.16

    En esta última foto incluso sonrío. Pobrecillo, estaba al principio del día. El caso es que hubo mucha tela con el rodaje. Me lo pasé muy bien, pero fue complicadito lo de mantener la estabilidad del libreto que sujeto, pasar las hojas con la cadencia justa, cambiarlo de posición, aguantar la cabeza ladeada, que no se vean las mangas… Y la posición fue mortal. Cuando terminamos definitivamente todos los planos, sobre las ocho de la tarde, me di cuenta de hasta qué punto me había machacado. Temblores en las piernas, los pulgares para el arrastre (sólo podía pensar en que nunca más podría jugar a la Play), los bíceps quemando… Dolor, mucho dolor, pero una sonrisa en los labios por un trabajo bien hecho y un montón de gente genial conocida. Bueno, espero que os guste cuando lo veáis por la tele. Si alguien os pregunta, sí, fui yo. Si no pregunta nadie, les pasáis el link de la web y que se enteren. Saludos y hasta la próxima aventura.

    Tagged with:
    preload preload preload