Oct 28
En medio del campo de batalla el soldado optimista se ve a sí mismo como un superhombre invencible.
El pesimista se acurruca en el suelo a esperar la muerte mientras llora desconsolado por el oscuro destino que le toca vivir.
El cínico se enciende un cigarrillo y piensa en cómo va a morir por defender un trapo de colorines con el que se limpiaría el trasero.
Luego está el patriota, que sueña con la gloria y el que declaró la guerra, que lo ve todo por televisión desde casa, sentado en su sillón preferido.


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