Aquí está, al fin, mi primer doblaje para un anuncio de la tele. De momento sólo sale en catalán en la televisión de aquí, pero la versión en castellano ya está grabada, así que imagino que en breve saldrá a nivel nacional. Sólo son un par de frases, pero, maldita sea, cómo mola. ¡Que lo disfrutéis!
Una mañana cualquiera: despiertas en el vacío.
De todas las cosas que importaban,
de todas…
ya no queda ninguna.
En su lugar queda el silencio roto,
el corazón sucio
y un cenicero lleno de sueños apagados.
El olor de lo que fue,
esa esencia con la que se escribían las ilusiones
ahora sólo son cenizas deshechas.
¿Te acuerdas de…? Detienes la pregunta.
No queda nadie para escucharte.
Una risa en la memoria. Resuena.
Ecos de poemas que no llegaron a rozar
su piel,
sus oídos,
sus manos.
Triste vida la del solitario,
siempre vencido por sus recuerdos.
Lamentando cada instante perdido.
Perdido por amor, por honor,
por querer demasiado,
por querer demasiado poco.
Di adiós.
Levanta la mano al infinito. Se ríe.
Mira a los ojos a ese destino que te odia.
Sonríe con la sonrisa truncada del que llega el último.
Mata y muere por esto.
Saluda mientras su forma se borra de la retina,
se airea su perfume,
su tacto se deshace entre los dedos.
Coge el cenicero lleno de memorias.
Arrójalo al vacío.
Date la vuelta. Termina el saludo.
Adiós.
Es una palabra hecha de plomo.
Adiós.
Pesa.
Sigue.
Camina.
Reinicia.
Adiós.
Pesan los párpados de un sueño antiguo.
Pesa el dolor, pesa el olvido.
Pesan el aire y las ganas de seguir adelante.
Todo pesa y cada vez pesa más.
No importa si tu mente vuela
más allá de La Tierra, entre estrellas
y ama sin fin, sin medida,
aquello que llamo el sueño del amor.
Ah, pero eso es lo que es y por eso acaba.
¡Despierta!
Quiere amar ese corazón hecho trizas
pero sólo sabe de lágrimas y memorias perdidas.
Queda una sonrisa fúnebre
que resplandece en el fondo de un pozo sin luz.
¿Desean andar más pasos de ciego, esas piernas
y abrazar, esos brazos, la calidez de la mentira?
No se cansan, siguen, languidecen sólo
cuando sienten al destino riéndose a sus espaldas.
Mira hacia delante. Algo más aguarda.
Otro charco de barro amigo, conocido.
Ya he estado aquí. No quería volver.
Y, sin embargo, su gravedad parece diseñada
para atraparme en su olvido de soledad…
Lately I’m always involved in new projects. This days I’m shooting the movie “Villorrio del Caudillo: paletos y cuchillos” and I recently received this teaser for a tv series called Flatmates. You will sure enjoy Manu, curious friend indeed. Hope you like it. Don’t forget to bogartize it and comment.
Not long ago I participated in the shooting of an internal video for a Bellmunt’s museum. They picked me as an apprentice “fonador” or the one who extracts lead out of the stone and makes ingots out of it. And it was because, as they told me afterwards, I had a remarkable resemblance with a guy in one of the historic pictures taken years ago (from the back).
Anyway, the fact is I had to start a wild journey to Sant Fruitós del Bages. In the midday train. All filled with screaming mothers and bawling children
-Carmen, don’t stand on the seats.- I don’t hate all children, but la Carmen, uuuuuh, la Carmen… That was not a kid but the most graphic definition ever put on earth (and inside a train) of what annoying means. For an hour and a half la Carmen and I, and her glorious f… mother shared the trip.
Then I got to the shooting set. And my headache and hatred against kids were gone. There it was, like a little piece of heaven turned into a set, the biggest chroma I’ve ever saw in my life.
This was to become a furnace in postproduction.
Just a few arrangements in the atrezzo: stones, shovels and some other tools we’d have to use to fake the lead making process. And, of course, clothes.
And the master, so I could become his apprentice.
If you ever happen to end up in Bellmunt and don’t know what to do, pay a visit to the museum and watch me sweat.
It’s been a while since this picture was taken. So now there’s a mossos’ office where there was a government one (nobody but the workers could ever know what they did in there, obviously)
How to become a perfect Spanish government employee? Tinted windows and an ambiguous message to make people scram. I have to admit, it’s genius. And, just in case, the “CLOSED” sign, maybe somebody would like to try.
He aquí el relato breve que escribí para el concurso de TMB, bajo el pseudónimo de Juby McFly.
Sale el sol después de muchos meses de lluvia y mal tiempo. Los campos y jardines se colorean de flores. Sonríes más porque es primavera y porque has visto a la rubia que está sentada frente a ti en el metro y, maldita sea, si no vale la pena sonreír por ella no vale la pena hacerlo por nada.
A tu alrededor hay un montón de gente. El vagón está casi lleno. Te levantas para salir de allí y luchas por llegar hasta la puerta. Te rozas con todo el mundo y notas su calor corporal y su aliento sobre ti. Su sudor, su olor. Nunca has sido más parte del todo que ahora. Y, de repente, tienes una especie de revelación. Te das cuenta de que todas aquellas personas que jadean y transpiran asquerosamente cerca, tienen problemas propios. Sueñan, aman o desaman, tienen sexo o lo desean… En definitiva, son como tú mismo. Porque aunque te joda, amigo, tú también sudas y apestas a humanidad por mucha eau de toilette que te eches por encima para intentar camuflarlo.
Vuelves a mirar y el metro sigue avanzando, moviendo los cuerpos al unísono, como si bailaran todos alguna canción estúpidamente lenta. Al tomar una curva se te cae encima una abuela y la sujetas con desgana para que no se reviente la cadera contra el suelo y sonríes. Te sale solo. Es un mecanismo automático. Porque no quieres ser amable. De hecho, de importa una mierda la vida de todos los que están a tu alrededor. Y a los demás les pasa lo mismo.
De golpe eres consciente de que nadie daría la vida por ti, aunque tú tampoco la darías por ellos. Ni por todos. Si el diablo (o en su defecto el dueño de algunos grandes almacenes) te ofreciera la posibilidad de salvarte tú o salvarse todos los demás… Bueno, digamos que habría una masacre.
A nadie le importas. Si tienes suerte en la vida, quizá tu padre y tu madre te quieran. Quizá logres convencer a un par o tres de personas de que no eres tan mezquino como realmente eres y te quieran también como amigos. Puede que incluso encuentres a alguien con quien además compartas la cama y que te diga que te quiere. Pero tienes más posibilidades de que te salga todo mal y que por cada diez personas que acaben apreciándote, termines con doscientas que te odien. Eso, si tienes suerte.
Somos una raza violenta. En el medievo se quemaba a los reos condenados en la plaza pública porque así el pueblo aplacaba su ira. Además de que aprendía que al de arriba, ni tocarlo, claro. Pero lo que no se relata en los libros de historia de las escuelas es que el cuerpo humano al calentarse tanto, explotaba. Literalmente. Y la gente adoraba eso. De hecho se peleaban por lograr las mejores vistas del show.
Echas otro vistazo a tu alrededor. Miras al tipo de tu izquierda. Él te mataría. A la abuela de tu derecha. Ella te dejaría tirado en una cuneta. Miras a la rubia. Ella te devuelve la mirada y sonríe. Quizás ella te hiciera alguna putada también, pero al menos es probable que te la tiraras primero. Y eso es lo más hermoso que te ofrecerán en este vagón. Porque nadie dará un duro por ti a menos que ganen algo con ello. Nadie te daría comida si tuvieras hambre. Pero sí te darían una patada gratis o te incinerarían en un cajero. Sólo se dan ayudas a los bancos. Puede que alguien venga a curarte las heridas, pero por cada uno de éstos, vendrán mil dispuestos a herirte. Nadie te dará una manta si estás en plena calle, solo y muerto de frío. Pero tranquilo, todavía es primavera.
I guess some of you may remember when the A flu seemed to be an hecatomb. “Civilized” society was in great danger. A certain Spanish (Catalan) savings bank hanged a really cute poster outside their windows. This corporation has always sold itself like a kind, considerate and always opened to dialogue enterprise. Here one of the adverts.
As I said, like a big family. And now, the poster.